{"id":3838,"date":"2023-08-25T21:32:58","date_gmt":"2023-08-25T21:32:58","guid":{"rendered":"https:\/\/mauco.org\/?p=3838"},"modified":"2023-10-10T22:58:34","modified_gmt":"2023-10-10T22:58:34","slug":"que-son-los-quimicos-disruptores-endocrinos-edcs-y-como-se-vinculan-con-nuestras-enfermedades-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mauco.org\/?p=3838","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 son los qu\u00edmicos disruptores endocrinos (EDCs) y c\u00f3mo se vinculan con nuestras enfermedades cr\u00f3nicas?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Sandra Cort\u00e9s A.<\/strong>&nbsp;<strong>PhD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Departamento de Salud P\u00fablica &#8211; Facultad de Medicina UC&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Investigadora asociada del Centro Avanzado de Enfermedades Cr\u00f3nicas (ACCDiS)<\/p>\n\n\n\n<p>y del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS)<\/p>\n\n\n\n<p>Los EDCs son contaminantes ambientales que interfieren con el funcionamiento del sistema endocrino. Este sistema est\u00e1 formado tanto por las gl\u00e1ndulas endocrinas, por ejemplo, la hip\u00f3fisis, la tiroides, el p\u00e1ncreas o los test\u00edculos, las hormonas que estas gl\u00e1ndulas producen y los \u00f3rganos que responden al mensaje transmitido por las hormonas. Las hormonas act\u00faan como mensajeros que comunican distintos \u00f3rganos y controlan procesos biol\u00f3gicos fundamentales, desde el crecimiento y el desarrollo, hasta el sue\u00f1o, la digesti\u00f3n o el parto. No hay m\u00e1s de cincuenta hormonas identificadas, muchas de ellas comunes para seres humanos y animales. Por ejemplo, estr\u00f3genos y testosterona, que ayudan a controlar el desarrollo sexual, la hormonas del \u00abbienestar\u00bb, tales como la serotonina, las endorfinas y oxitocina que regulan, entre otros procesos, el estado de \u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los EDCs alteran el normal funcionamiento del sistema endocrino interfiriendo sobre la s\u00edntesis, secreci\u00f3n, circulaci\u00f3n o uni\u00f3n a los receptores hormonales espec\u00edficos de las hormonas, de manera que aumentan o disminuyen sus niveles o afectan la respuesta del organismo. Nuestro sistema endocrino es extremadamente sensible, por lo que los EDCs pueden ser peligrosos incluso en cantidades \u00ednfimas, tales como partes por bill\u00f3n, es decir, el equivalente a una gota de agua en 20 piscinas ol\u00edmpicas, concentraci\u00f3n a la que act\u00faan las hormonas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay diversas estimaciones sobre la cantidad de sustancias qu\u00edmicas de s\u00edntesis que hoy est\u00e1n presentes en nuestra vida, habi\u00e9ndose dado la cifra de unas 35.000, por lo que no es de extra\u00f1ar que para m\u00e1s de mil se hayan descrito actividades de disrupci\u00f3n endocrina, y eso teniendo en cuenta que solo una peque\u00f1a fracci\u00f3n de estas mol\u00e9culas han sido evaluadas por sus efectos sobre el sistema endocrino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entonces \u00bfQu\u00e9 son los disruptores endocrinos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Son sustancias qu\u00edmicas de s\u00edntesis elaboradas por el ser humano que una vez dentro de un organismo vivo afectan al equilibrio hormonal. Algunos ejemplos son<strong>:&nbsp;bisfenol A (BPA),&nbsp;los&nbsp;bifenilos policlorados (PCB), metales (plomo, cadmio), y algunos plaguicidas (clorpirifos).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n&nbsp;<\/strong><strong>estos disruptores endocrinos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se encuentran en muchos procesos industriales y muchos productos de uso generalizado como pesticidas, pl\u00e1sticos, textiles o cosm\u00e9ticos. Algunos de estos productos se usan para controlar plagas, otros est\u00e1n en pinturas, selladores, pl\u00e1sticos, utensilios de cocina, fragancias, jabones antibacterianos, cosm\u00e9ticos y productos de cuidado personal, electr\u00f3nica, suministros m\u00e9dicos, ropa y muebles. Por ejemplo, el BPA y otros bisfenoles similares son los componentes b\u00e1sicos, o mon\u00f3meros, de los pol\u00edmeros que conocemos como pl\u00e1stico policarbonato o resina epoxi. Algunos son aditivos que se utilizan para que los pl\u00e1sticos sean m\u00e1s flexibles y tengan resistencia a la rotura, tales como los&nbsp;<strong>ftalatos<\/strong>, y los&nbsp;<strong>estabilizadores de la luz UV<\/strong>. Otros, como los&nbsp;<strong>PFAS<\/strong>&nbsp;-sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, que son altamente persistentes en nuestro cuerpo y el medio ambiente- se utilizan en diversos productos de papel y cart\u00f3n para hacerlos resistentes al agua y a las grasas, tambi\u00e9n en envases alimentarios, utensilios de cocina antiadherentes como sartenes, en la ropa y textiles repelentes de las manchas o en la espuma de los extintores antiincendios. Por \u00faltimo, otros EDCs se emplean como retardantes de llama y se encuentran en textiles y tapizados, productos para beb\u00e9s, asientos de coche, circuitos electr\u00f3nicos y otros art\u00edculos para frenar la propagaci\u00f3n del fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, los EDCs son subproductos generados en diversos procesos industriales. Por ejemplo, las&nbsp;<strong>dioxinas<\/strong>&nbsp;se generan durante la fundici\u00f3n de metales, la incineraci\u00f3n de residuos y el blanqueo de la pasta para la fabricaci\u00f3n de papel, o en los procesos donde se queman combustibles como el carb\u00f3n, el petr\u00f3leo y la madera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se han incluido entre los EDCs algunos compuestos qu\u00edmicos de origen natural. Buen ejemplo de ellos son los<strong>fitoestr\u00f3genos<\/strong>&nbsp;contenidos en plantas como la soya, la avena y otras plantas, y los micoestr\u00f3genos, provenientes de algunas especies de hongos. En ambos casos, la exposici\u00f3n humana y animal ha ocurrido desde tiempos remotos por lo que adaptaci\u00f3n a sus consecuencias puede haber tenido lugar y no ocurre con el apremio que presenta averiguar las consecuencias de la exposici\u00f3n a los EDCs de nueva s\u00edntesis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo entran a nuestro cuerpo los disruptores endocrinos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dado lo ubicuo que son los EDCs, pueden ingresar a nuestro organismo por v\u00eda digestiva con los alimentos y el agua, por v\u00eda d\u00e9rmica ya sea por la manipulaci\u00f3n de materiales o el uso de cosm\u00e9ticos, o mediante la inhalaci\u00f3n de compuestos vol\u00e1tiles, semivol\u00e1tiles o part\u00edculas. Algunos de los EDCs pueden trasmitirse desde la madre al feto a trav\u00e9s de la placenta o al lactante a trav\u00e9s de la leche materna. Otros EDCs son de muy dif\u00edcil metabolizaci\u00f3n y se acumulan en la grasa (como los pesticidas organoclorados o Compuestos Org\u00e1nicos Persistentes) o ligados a prote\u00ednas (como los PFAS o&nbsp;<em>Forever chemicals<\/em>) donde permanecen durante a\u00f1os. Evidencias internacionales demuestran que casi todas las personas tienen EDCs en su organismo ya sea por exposiciones antiguas de compuestos no metabolizados o por exposiciones recientes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfExisten riesgos para la salud por el contacto con disruptores endocrinos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si, estos qu\u00edmicos pueden tener una amplia gama de efectos sobre la salud, dependiendo de los \u00f3rganos blanco o preferidos para cada uno. En el sistema reproductor, exposiciones a EDCs se han asociado con malformaciones cong\u00e9nitas, c\u00e1ncer en \u00f3rganos hormono-dependientes, endometriosis, pubertad y menopausia femenina precoz, disminuci\u00f3n del recuento de espermatozoides, aborto espont\u00e1neo, y bajo peso al nacer. Otras manifestaciones inflamatorias y cr\u00f3nicas como la obesidad, alteraciones metab\u00f3licas, diabetes, alteraciones cardiovasculares, autoinmunes o al\u00e9rgicas pueden incrementarse. Tambi\u00e9n se han reportado da\u00f1os cognitivos, del desarrollo, y otros trastornos neurodegenerativos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre es pertinente considerar que muchas de estas alteraciones son multifactoriales y que puede haber interacciones de estas sustancias con otros factores de riesgo, tales como caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas y epigen\u00e9ticas, o de estilos de vida tales como el tabaquismo, el consumo de alcohol o nuestras preferencias dietarias, que dificultan el establecimiento de una asociaci\u00f3n entre exposici\u00f3n y da\u00f1o. Igualmente, es necesario tener siempre en consideraci\u00f3n que los EDCs pueden actuar de forma combinada entre s\u00ed, y con las hormonas end\u00f3genas, y que el resultado de exposiciones a m\u00faltiples EDCs podr\u00eda converger en un efecto sumatorio o antag\u00f3nico, lo que se ha llamado el \u201cefecto c\u00f3ctel\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfExisten grupos de personas que pueden tener mayores riesgos al exponerse a los EDCs?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dado que algunas hormonas regulan el crecimiento y el desarrollo, los fetos, y los ni\u00f1os lactantes son poblaciones de riesgo. Igualmente puede darse el caso de que exposiciones en \u00e9pocas tempranas de la vida tengan su expresi\u00f3n como una propensi\u00f3n a enfermedad m\u00e1s tarde en la vida, dentro del contexto de la capacidad epigen\u00e9tica que tienen hormonas y EDCs.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n existe mayor probabilidad de que se expresen los efectos adversos en los grupos de personas que trabajan, fabrican o usan estas sustancias qu\u00edmicas. De igual manera, las comunidades m\u00e1s desprotegidas, con bajo nivel socioecon\u00f3mico o con menor acceso a salud pueden ser m\u00e1s vulnerables a exponerse m\u00e1s y mostrar m\u00e1s da\u00f1o.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el rol de los diferentes actores relacionados con la exposici\u00f3n a disruptores endocrinos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas empresas conocen los riesgos asociados al uso de EDCs, de hecho, varios de estos compuestos tienen regulaciones para reducir algunas de estas exposiciones en los trabajadores, tal como ocurre con algunos metales y plaguicidas. Sin embargo, varias de estas sustancias son de producci\u00f3n reciente y no est\u00e1n reguladas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se hace muy dif\u00edcil para los gobiernos evitar la completa exposici\u00f3n a esos EDCs en la poblaci\u00f3n general si estos no est\u00e1n bajo vigilancia. En general, las sustancias qu\u00edmicas industriales no tienen que someterse a pruebas para comprobar sus efectos sobre el sistema endocrino antes de salir al mercado, a diferencia de lo que ocurre con los medicamentos o con suplementos dietarios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Frecuentemente, es la academia la que demuestra la ocurrencia de estas exposiciones dado que se miden en matrices ambientales u ocasionalmente mediante estudios de biomonitoreo de estos agentes en personas. En Latinoam\u00e9rica se dispone de regulaciones ambientales para algunos de estos compuestos, para as\u00ed reducir la exposici\u00f3n a trav\u00e9s del aire que respiramos, el agua que bebemos y los alimentos que ingerimos. Aun as\u00ed, existe un problema respecto a la proporci\u00f3n de lo que se regula versus lo que se detecta en el ambiente. Hay mucho por avanzar en el aspecto regulatorio, especialmente cuando nos comparamos con los pa\u00edses desarrollados.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfExisten medidas personales para evitar el contacto con los disruptores endocrinos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se listan algunas medidas que las personas podemos tomar para reducir el riesgo en el hogar y en la preparaci\u00f3n de los alimentos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>No calentar alimentos en el microondas usando envases pl\u00e1sticos<\/li>\n\n\n\n<li>Evitar elementos recubiertos con PFAS y otros utensilios de cocina antiadherentes.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>En la cocina preferir el uso de elementos hechos de hierro fundido, acero inoxidable, vidrio y cer\u00e1mica apta para alimentos.<\/li>\n\n\n\n<li>Beber agua de la llave, en lugar de agua embotellada en envases de pl\u00e1stico, especialmente en las grandes ciudades.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>En zonas con deficientes condiciones sanitarias, consultar a la autoridad sanitaria respecto a las fuentes de agua que sean aptas para consumo humano. De cualquier manera, se puede hervir el agua y clorarla antes de su uso.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Respecto a los plaguicidas y residuos qu\u00edmicos en alimentos, preferir el consumo de alimentos de producci\u00f3n org\u00e1nica.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Reducir al m\u00ednimo el uso de insecticidas, ambientadores y otros productos qu\u00edmicos dentro del hogar.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Airear las viviendas y utilizar aspiradora, que es mejor que barrer para eliminar el polvo interior.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Se agradecen los aportes, comentarios y edici\u00f3n del Dr. Nicol\u00e1s Olea Serrano, Catedr\u00e1tico de la Universidad de Granada &#8211; Departamento de Radiolog\u00eda y Medicina F\u00edsica, y de Jenny Ruedlinger Standen, Departamento de Salud P\u00fablica-Facultad de Medicina UC.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Resumen de Environmental Health News (<a href=\"https:\/\/www.ehn.org\/what-are-endocrine-disrupting-chemicals-2662337230.html\">https:\/\/www.ehn.org\/what-are-endocrine-disrupting-chemicals-2662337230.html<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p>R<strong>eferencias adicionales:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Endocrine Disruptors (<a href=\"https:\/\/www.niehs.nih.gov\/health\/topics\/agents\/endocrine\/index.cfm\">https:\/\/www.niehs.nih.gov\/health\/topics\/agents\/endocrine\/index.cfm<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p>Kinkade CW, et al.&nbsp;Impact of Fusarium-Derived Mycoestrogens on Female Reproduction: A Systematic Review.&nbsp;Toxins (Basel). 2021 May 24;13(6):373.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sandra Cort\u00e9s A.&nbsp;PhD Departamento de Salud P\u00fablica &#8211; Facultad de Medicina UC&nbsp; Investigadora asociada del Centro Avanzado de Enfermedades Cr\u00f3nicas (ACCDiS) y del Centro de Desarrollo<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3845,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,8],"tags":[],"class_list":["post-3838","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3838"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3839,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3838\/revisions\/3839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mauco.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}